El Cluny español y la capital del mudéjar: San Lorenzo, San Tirso y el Arco de San Benito.
La llamaron el Cluny español, y no por casualidad: Sahagún creció al abrigo de un poderoso monasterio benedictino y de aquel esplendor heredó algo único, el ladrillo hecho arte. Es la capital del mudéjar del Camino. San Lorenzo, con su torre de cuatro cuerpos y sus ábsides de arquería ciega; San Tirso, que empezó en piedra y acabó en ladrillo; y el barroco Arco de San Benito a la salida, último vestigio del monasterio desaparecido. Prueba el puerro de Sahagún, con marca de garantía, y los amarguillos que hacen las monjas benedictinas.