En plena Plaza Mayor de Sahagún, Luis es de esos clásicos que cambian de manos sin perder el nivel. Cocina de mercado con producto de la tierra y raciones que no se andan con tonterías: puerros de Sahagún rellenos, pencas de acelga con ibérico, cocochas, almejas, rabo de toro estofado y un tocinillo para terminar de rendirse. Menú de peregrino para el que llega justo de fuerzas y de fondos, y carta para el que quiere darse el homenaje tras una de las etapas más largas y tediosas del Camino. Bien resuelto y sin postureo.