A las puertas de Santiago, en O Pedrouzo, O Muíño de Pena es de esos sitios que premian la última noche larga: casa rural tranquila, con encanto rústico y trato cercano. No está a pie de Camino, pero te recogen y te acercan, así que no sumas un paso de más cuando el cuerpo ya cuenta los kilómetros. Para descansar de verdad antes del empujón final a la Plaza del Obradoiro.