Dormir en un monasterio benedictino del siglo X con un claustro renacentista que quita el hipo, a orillas del Carrión. San Zoilo fue colegio, seminario y enfermería de monjes; hoy son cuarenta y nueve habitaciones, cada una distinta, repartidas entre celdas, huerta y patios con siglos encima. Monumento histórico-artístico de verdad, no decorado de cartón piedra, con dos restaurantes de cocina castellana. Para la noche en que apetece que el Camino te trate como a un rey. Desde unos 42 € por persona.