Diecinueve habitaciones en un edificio del XIX reformado a conciencia en 2017, en una calle céntrica y tranquila a dos pasos de la Plaza Mayor y a doscientos metros de la catedral. Pequeño, cuidado y con balcones a la calle: de esos hoteles que tratan al viajero como huésped y no como número. El Camino pasa por delante. Para darte un respiro con encanto sin salir del corazón de Burgos.