El punto más alto del Camino Francés: deja tu piedra a 1.500 metros.
El techo del Camino Francés, a 1.500 metros: una sencilla cruz de hierro sobre un mástil de madera, clavada en un montón de piedras que crece cada día. La tradición manda traer una piedra de casa y dejarla aquí, de espaldas a la cruz, soltando con ella lo que sobra en la mochila y en la vida. Lo hacían los segadores y los pastores; hoy, los peregrinos del mundo entero. Pasa al amanecer si puedes: es uno de esos momentos que justifican el Camino entero.