Desde 1880 surtiendo a Burgos de lo bueno, a un paso de la catedral. Morcilla de la tierra, quesos artesanos, legumbre, vinos con denominación y mil delicatessen para llevarte el sabor de Castilla en la mochila, o para montarte un picnic de reyes en plena etapa. Casa de las de siempre, con un trato de los que ya casi no quedan. Si vas a comprar un recuerdo de Burgos, que se coma.